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Europa y Asia Central: la gestión sostenible del agua es esencial para alimentar a la población, según un informe de las Naciones Unidas

Oficina Regional de la FAO para Europa y Asia Central Siete entidades de las Naciones Unidas han publicado las cifras más recientes sobre el hambre relativas a países de Europa y Asia Central a fin de explorar los vínculos entre la mejora de la gestión de los recursos hídricos, la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria Ginebra/Budapest – La seguridad del abastecimiento de agua es fundamental para que los habitantes de Europa y Asia Central puedan poner comida en la mesa. Es más, la seguridad del abastecimiento de agua sirve de catalizador para la transformación de los sectores alimentario y agrícola de la región a fin de hacerlos más eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles. Por lo tanto, las prácticas sostenibles de gestión de los recursos hídricos son un requisito previo para la resiliencia de los agricultores frente a los desafíos climáticos y, por ende, para salvaguardar la seguridad alimentaria. Este es el mensaje central del informe 2024 Regional Overview of Food Security and Nutrition (Panorama regional de la seguridad alimentaria y la nutrición de 2024), publicado hoy. En el informe, centrado geográficamente en Europa y Asia Central, se evalúan los progresos logrados en la región hacia el objetivo de eliminar el hambre, la inseguridad alimentaria y todas las formas de malnutrición para 2030 y se pide que se intensifiquen las acciones dirigidas a alcanzar este objetivo. La seguridad del abastecimiento de agua es el tema principal de la edición de 2024, que pone de relieve las interrelaciones que existen entre el sector hídrico y la agricultura, la seguridad alimentaria y la nutrición. Siete entidades de las Naciones Unidas han unido sus fuerzas y capacidades para preparar el informe Regional Overview of Food Security and Nutrition in Europe and Central Asia 2024 (Panorama regional de la seguridad alimentaria y la nutrición en Europa y Asia central de 2024): la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (CEPE), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). “El objetivo que perseguimos al fomentar la colaboración es acelerar los progresos para eliminar el hambre y mejorar la salud y la seguridad del abastecimiento de agua en la región. Nuestras organizaciones han asumido el compromiso de apoyar a los gobiernos y colaborar con nuevos asociados con miras a impulsar políticas coherentes a escala nacional y regional y garantizar soluciones sostenibles a los desafíos que afectan a la región. Esta declaración conjunta forma parte del prólogo del informe, elaborado por el Sr. Viorel Gutu, Subdirector General y Representante Regional de la FAO; la Sra. Regina De Dominicis, Directora Regional del UNICEF para Europa y Asia Central; la Sra. Kornelia Radics, Directora de la Oficina Regional para Europa de la OMM; la Sra. Dina Saleh, Directora Regional de la División del Cercano Oriente, África del Norte y Europa del FIDA; la Sra. Tatiana Molcean, Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas y Secretaria Ejecutiva de la CEPE, y el Sr. Hans Henri P. Kluge, Director Regional de la OMS para Europa. Desafíos persistentes en materia de seguridad alimentaria Si bien la prevalencia del hambre y la inseguridad alimentaria en Europa y Asia Central sigue siendo menor que en el resto del mundo, varios países de la región continúan enfrentándose a diversos grados de inseguridad alimentaria y malnutrición, en función de los niveles de ingresos, factores socioeconómicos y la exposición a riesgos climáticos y conflictos, en particular la guerra en curso en Ucrania. En 2023, la prevalencia de la subalimentación en todo el mundo se mantuvo en el 9,1 %, mientras que en Europa y Asia Central ha permanecido por debajo del 2,5 % desde 2005. No obstante, alrededor del 3 % de la población de Asia Central, es decir, 2,3 millones de personas, presenta una ingestión de energía alimentaria inadecuada. La proporción de personas que carecen de acceso regular a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos es algo mayor. En 2023, alrededor del 11,5 % de la población de Europa y Asia Central (107,2 millones de personas, aproximadamente 1,5 millones menos que el año anterior) experimentó inseguridad alimentaria moderada o grave. El número de personas que experimentan inseguridad alimentaria grave también ha disminuido, al pasar de 25,8 millones en 2022 a 24,5 millones en 2023. Estos dos indicadores (la prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada o grave entre la población, según la escala de experiencia de inseguridad alimentaria, y la prevalencia de la subalimentación) se utilizan para llevar a cabo un seguimiento de los avances mundiales hacia el logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 (Hambre cero), aunque también se tienen en cuenta otras perspectivas y se utilizan datos adicionales para garantizar que las estimaciones sean precisas y estén actualizadas. La región ha registrado mejoras notables a lo largo de los dos últimos decenios en los indicadores de malnutrición relativos al retraso del crecimiento y la emaciación entre los niños menores de cinco años. Asimismo, la anemia afectó a un porcentaje considerablemente menor de mujeres de edades comprendidas entre los 15 y los 49 años en la región (18,8 %), en comparación con la cifra estimada a escala mundial (29,9 %). Europa y Asia Central se enfrentan a un problema creciente de obesidad adulta, que en 2022 afectaba a más del 20 % de la población, por encima del promedio mundial del 15,8 %. Asimismo, aunque la prevalencia del sobrepeso entre los niños menores de cinco años ha seguido disminuyendo, en 2022 seguía estando por encima de la estimación mundial: un 7,1 % frente a un 5,6 %, respectivamente. Por otra parte, cerca de 64,3 millones de personas en la región (el 6,9 % de la población) no podían permitirse una dieta saludable en 2022, si bien esta cifra estaba muy por debajo del promedio mundial, que se situaba en el 35,4 %. Seguridad del abastecimiento de agua para la agricultura, la alimentación y la nutrición En el análisis de la gestión del agua que se hace en el informe se va más allá del discurso global (a menudo centrado exclusivamente en la “escasez

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La inteligencia artificial puede ofrecer a los agricultores una solución que marque la diferencia: Jefe de la Oficina para la Innovación de la FAO

Entrevista con Vincent Martin, Director de la Oficina para la Innovación de la FAO 02/04/2025 Roma – El mundo hace frente a dificultades sin precedentes: el crecimiento demográfico, el aumento de los fenómenos climáticos extremos y la merma de los recursos naturales. Para alimentar al planeta de forma sostenible hay que cambiar y dejar de actuar como si todo siguiera igual para adoptar soluciones innovadoras que puedan transformar nuestros sistemas agroalimentarios. Esta transformación exige no solo avances tecnológicos, sino también un compromiso renovado con la colaboración y la voluntad de replantearnos la manera en que producimos, distribuimos y consumimos alimentos. Subyace a esta labor la necesidad imperiosa de fortalecer el multilateralismo velando por que los beneficios de la innovación se repartan de forma equitativa en todo el planeta. Ahora bien, ¿qué significa exactamente “innovación” en el contexto de la agricultura y la seguridad alimentaria? ¿Cómo pueden aprovecharse de forma responsable tecnologías emergentes como la inteligencia artificial (IA) frente a estas dificultades de ámbito mundial? ¿Y qué papel desempeñan las organizaciones internacionales, los gobiernos e incluso los ciudadanos a título individual en la conformación de un futuro más sostenible que garantice la seguridad alimentaria? Para investigar estas preguntas cruciales, la Sala de Prensa de la FAO habló con Vincent Martin, Director de la Oficina para la Innovación de la FAO. El Sr. Martin expone la visión de la FAO en materia de innovación, resalta los proyectos en marcha y destaca la urgente necesidad de acción colectiva para crear unos sistemas agroalimentarios resilientes y equitativos. Hablemos de innovación en la FAO. ¿Qué significa “innovación” en la práctica? Vincent Martin: Simplificando, la innovación comporta actuar de manera diferente y llevar a cabo acciones distintas. Para mí, se trata de convertir la ciencia en oportunidades de mercado y trasladarla al campo. Con ello se pretende aprovechar el poder de la ciencia y la innovación para transformar los sistemas agroalimentarios y ofrecer soluciones directamente a los agricultores y a quienes más las necesitan, ayudando con ello a las personas a mejorar su existencia y a ganarse la vida con la agricultura. Resumiendo, se trata de velar por que la innovación cubra hasta el último tramo y de ampliar la escala de sus repercusiones. . Es importante reconocer que la innovación, lejos de ser un lujo, debe convertirse en la norma. ¿Por qué? Porque hacemos frente a dificultades exponenciales, complejas y relacionadas entre sí: el cambio climático, la pérdida de diversidad biológica, la pandemia, crisis económicas y financieras y demandas mundiales en auge. Aun así, nuestra respuesta consiste con demasiada frecuencia en soluciones lineales discordantes con la escala y la complejidad de estos problemas. Dicho de otro modo, actuamos como bomberos: siempre reaccionamos, pero rara vez nos anticipamos. Ocupamos puestos de retaguardia cuando debemos estar a la vanguardia. Debemos plantar cara de verdad a las dificultades del siglo XXI pasando del pensamiento lineal a la adopción de enfoques integrales, innovadores y de horizontes amplios. La innovación es esencial. Se trata también de mantener la pertinencia: de cerrar la brecha entre lo que hacemos ahora y lo que deberíamos estar haciendo para seguir el ritmo acelerado del cambio y la transformación. Entonces, ¿cómo aplica la FAO este concepto de innovación, en particular a los sistemas agroalimentarios? En 2022 pusimos en marcha nuestra Estrategia para la ciencia y la innovación y creamos la Oficina para la Innovación con el objeto de definir el concepto de innovación a fin de transformar los sistemas agroalimentarios encontrando maneras de alimentar a una población en aumento sin agotar los recursos naturales. Para ello se precisa de una nueva visión que lleve a actuar de manera diferente y llevar a cabo acciones distintas. Aplicar la innovación en los sistemas agroalimentarios supone aprovechar la ciencia, la tecnología y la innovación para producir más con menos, así como velar por que los sistemas no solo no contribuyan al cambio climático o el agotamiento de los recursos, sino que también pasen a ser parte de la solución. Frente a las perturbaciones climáticas, las crisis y las recesiones económicas, exploramos una amplia gama de soluciones: innovaciones de índole no solo tecnológica, sino también social, institucional, financiera y normativa. Por ejemplo, dentro de la tecnología es fundamental el lugar que ocupa la biotecnología. Las nuevas técnicas genómicas pueden ayudar a desarrollar variedades de cultivos más resistentes al cambio climático, la sequía, la salinidad y las plagas. Pero no basta con la tecnología: también es fundamental la innovación social. ¿Cómo podemos empoderar a las mujeres y los jóvenes para que impulsen la innovación? ¿Cómo les permitimos encontrar soluciones y trasladar descubrimientos científicos al campo? Respaldamos a mujeres y a empresarios jóvenes para que hagan exactamente eso. También trabajamos directamente con agricultores por medio de nuestro programa emblemático de Escuelas de campo para agricultores, que lleva decenios facilitando el aprendizaje entre homólogos, gracias a lo cual los agricultores determinan problemas y encuentran soluciones juntos sobre el terreno. Ahora estamos desarrollando Escuelas de campo para agricultores 2.0, un programa que se centra en ampliar no solo los números, sino también las repercusiones. Con esta fase siguiente se pretende movilizar a comunidades rurales en su conjunto a fin de regenerar paisajes, instaurar economías inclusivas e incorporar cambios transformadores en materia de género. Nos proponemos llegar a 50 millones de personas del medio rural para 2040 integrando herramientas digitales, ciencias del comportamiento y una financiación innovadora. Para conseguirlo, ampliamos nuestra labor dando cabida a regiones nuevas, como zonas en situación posterior a un conflicto, la ampliamos en profundidad para fomentar el cambio social y cultural duradero y la ampliamos en un nivel superior incorporando las Escuelas de campo para agricultores en políticas nacionales y estrategias del sector privado. ¿Podría darnos ejemplos concretos de países específicos en relación con proyectos de innovación de este tipo que han surtido efecto? En 2023 pusimos en marcha nuestro propio programa de incubadora de la FAO para la innovación sobre el terreno, denominado Elevate. Hasta la fecha hemos prestado apoyo a dos cohortes de proyectos y equipos que

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AQUASTAT cumple 30 años: la FAO celebra un hito mundial relacionado con los datos sobre el agua

El acto también incluye una sesión informativa sobre la estrategia de ONU-Agua y pide una mayor coordinación mundial en materia de datos sobre el agua 04/04/2025 Roma – La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) celebró hoy el 30.º aniversario de AQUASTAT, la principal fuente de datos mundiales sobre agua y agricultura, en un acto de alto nivel en modalidad híbrida en la Sede de la FAO en Roma. La celebración también contó con una sesión informativa conjunta de la FAO yONU-Agua sobre la Estrategia para todo el sistema de las Naciones Unidas en materia de agua y saneamiento, que aprobó recientemente en 2024 la Junta de los Jefes Ejecutivos del Sistema de las Naciones Unidas para la Coordinación. En su discurso de apertura, el Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO, subrayó el vínculo fundamental entre el agua y los sistemas agroalimentarios. “Sin seguridad hídrica no puede haber seguridad alimentaria”, afirmó. “El Marco estratégico de la FAO para 2022-2031 se centra en hacer que los sistemas agroalimentarios sean más eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles, y el agua es fundamental para esta transformación”. Además, enfatizó que “las soluciones adecuadas requieren un paquete de medidas basadas en datos e información sólidos, fiables, continuos y coherentes”. El acto incluyó un segmento de alto nivel con intervenciones del Sr. Álvaro Lario, Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y Presidente de ONU-Agua, así como de los embajadores y representantes permanentes de Sudáfrica, Marruecos y el Perú ante los organismos de las Naciones Unidas con sede en Roma, que compartieron las perspectivas de sus países sobre el valor de los datos sobre el agua. En su discurso, el Sr. Lario subrayó que la agricultura, que seguía siendo el sector que más agua dulce consumía en todo el mundo, era cada vez más vulnerable a la escasez de ese recurso, lo que hacía que los sistemas de datos precisos y accesibles como AQUASTAT fueran vitales para la toma de decisiones fundamentadas y la gestión sostenible de los recursos. En un breve paréntesis cultural, se pudo disfrutar en directo de una composición original para arpa escrita específicamente con motivo del Día Mundial del Agua de este año y que se interpretó públicamente por primera vez durante el acto. A continuación, la FAO y las organizaciones asociadas realizaron una serie de discursos de presentación en los que destacaron la evolución técnica de AQUASTAT, su papel en el seguimiento de los indicadores de la meta 4 del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6 y su contribución a los principales marcos de presentación de informes mundiales. ONU-Agua presentó la sesión informativa sobre la Estrategia para todo el sistema de las Naciones Unidas en materia de agua y saneamiento, en la que se describieron las prioridades comunes en torno al fortalecimiento de la gobernanza, las medidas en el plano nacional y los sistemas de datos en todo el sistema de las Naciones Unidas. Tres decenios de acceso a datos críticos AQUASTAT, elaborado por la División de Tierras y Aguas de la FAO en la década de 1990, se creó en respuesta a la creciente demanda de información comparable, actualizada y pertinente para las políticas sobre el uso del agua en la agricultura, el sector que más agua consume en todo el mundo. El sistema proporciona datos de libre acceso sobre indicadores clave como la disponibilidad de recursos hídricos, el riego, las infraestructuras, la eficiencia en el uso del agua y el estrés hídrico. Se ha convertido en un instrumento crucial para los responsables de la toma de decisiones, en apoyo de la planificación, la inversión y la cooperación internacional. AQUASTAT también sustenta el papel de la FAO como organismo responsable de los indicadores 6.4.1 (uso eficiente de los recursos hídricos) y 6.4.2 (nivel de estrés hídrico) de los ODS. “Hoy en día, 2 500 millones de personas viven en países con estrés hídrico, y el 10 % de la población mundial se enfrenta a un estrés hídrico elevado o crítico. Al realizar un seguimiento de esta información, AQUASTAT permite a los gobiernos y organizaciones tomar medidas proactivas”, señaló el Director General de la FAO. La base del éxito de AQUASTAT a lo largo de tres decenios radica en la estrecha colaboración con los Miembros de la FAO, que aportan datos de sus países, validan las estimaciones y ayudan a reforzar la capacidad en el plano nacional. El sistema también constituye un recurso fundamental para las principales evaluaciones mundiales, como el Informe de las Naciones Unidas sobre el desarrollo de los recursos hídricos en el mundo, que se publica desde 2003. La celebración forma parte de los 365 días de acción, en conmemoración del 80.º aniversario de la FAO, con arreglo al tema bienal que los Miembros de la FAO han seleccionado para 2024-25: la gestión de los recursos hídricos para lograr las cuatro mejoras (una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y una vida mejor). fuente: fao.org

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